Hay una pregunta que haces para ayudar a tu clienta y es una de las formas más rápidas de perder una venta.

También hay otra que te ahorra sacar media tienda para acabar escuchando “me lo voy a pensar”

Si te preguntas cómo vender más en tu tienda de ropa sin perseguir a las clientas ni decirles que todo les queda bien, empieza por algo mucho más sencillo: saber qué preguntar antes de enseñarles una sola prenda.

Vendí ropa durante 20 años y llegué a tener mi propia marca de moda.

Ahora, no.

Entiendo que mi vida te importa poco.

Muy poco.

Nada.

Así que te diré algo que lo mismo sí te interesa.

Descubrí una habilidad que desarrollé después de años vendiendo ropa y de formarme como asesora de imagen integral.

Una habilidad que la puedes aprender sin tener que convertirte tu en asesora de imagen profesional y que no tiene nada que ver con perseguir clientas, presionarlas o decirles que todo les queda bien.

Se trata de saber qué preguntar para entender qué necesita tu clienta antes de empezar a enseñarle prendas, como asesorarla y que compre.

Puedes pensar que te estoy tomando el pelo o puedes escuchar un audio de menos de 6 minutos donde te explico 4 preguntas que puedes hacerle a tu clienta antes de empezar a enseñarle ropa a ciegas y no se vaya sin comprar.

No para interrogarla.

Que la mujer ha ido a comprar ropa, no a declarar a un juzgao.

Sino para descubrir qué necesita, qué quiere y qué no se pondría ni aunque se lo regalaras.

Luego te escribiré emails.

De momento no todos los días.

Solo cuando tenga algo que decirte.

 La mayoría de las veces te hablaré de asesoramiento de imagen aplicado a la venta. Otras veces, de cosas que quizá no esperabas.

Así hasta que decidas contratarme, me mandes a tomá viento, me quieras regalar un jamón

o te des de baja.

 Quizás te pique el gusanillo. Sí te pica es bueno.

¿Por qué es bueno?

Porque empezarás a ver cosas que ahora seguramente no veas, cosas que podrás aplicar de inmediato en tu tienda.

Tú decides.

Ése es el trato.

Ahora mira…

¿Te fiarías de una dependienta que te recomienda un vestido sin tener ni puñetera idea de para qué lo quieres?

Yo tampoco

Pues es un gran error que cometen muchas tiendas de moda cuando empezamos a sacar ropa sin preguntar primero.

Además, te lo pregunto porque a la gente que está en mi lista les regalo, cuando se suscriben, un audio en el que les explico:

✓Cómo saber qué problema tiene tu clienta antes de recomendar una prenda y empezar a enseñarle ropa. Para que puedas elegirlas con más criterio, perder menos tiempo y no terminar colocando una montaña de ropa sin saber por qué al final no ha comprado.

✓ Por qué dos mujeres que buscan ropa para la misma ocasión pueden necesitar recomendaciones completamente distintas. Tienen que encajar con la mujer que quiere ser y con cómo quieren sentirse.

✓ Es una pregunta muy simple. Una pregunta que puede ahorrarte muchos viajes inútiles a los percheros porque son propuestas que no tienen nada que ver con ella.

✓ Cómo descubrir qué imagen quiere proyectar tu clienta antes de decidir qué enseñarle para que sienta que la entiendes, confíe en tu criterio y tenga más motivos para comprar en tu tienda y volver.

✓ Y lo más importante… En menos de 6 minutos podrás empezar a descubrir qué quiere tu clienta sin enseñarle ropa a ciegas. Si implementas lo que te voy a contar, claro.

Soy Patricia Ortega.

Patricia Ortega asesora de imagen cómo vender más en tu tienda de ropa

Llevo más de 20 años vinculada al mundo de la moda. Vendí ropa y llegué a tener mi propia marca.

Después me formé como asesora de imagen integral y descubrí otra manera de mirar lo que ocurre dentro de una tienda.

Ahora enseño a propietarias y dependientas de boutiques de moda femenina a utilizar herramientas de asesoría de imagen para entender mejor a sus clientas y recomendar con más criterio.

También escribo emails donde comparto experiencias, consejos y alguna que otra cosa que se me pasa por la cabeza.

Si tienes una tienda de moda, empieza por escuchar las 4 preguntas que pueden ahorrarte sacar media tienda para acabar escuchando «me lo voy a pensar».

Son gratis. Y no necesitas convertirte en asesora de imagen profesional para utilizarlas.